Por:
-Tania Rhoxeida González López
-Gerardo Rodrigo León Carranza
-María Milagro Calderón Castro
¿Qué es la fe?, según el apóstol Pablo[1]: “Es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve”. La fe es un principio de acción y de poder, cuando nos esforzamos por alcanzar una meta, estamos ejerciendo la fe, porque demostramos nuestra esperanza en algo que aún no podemos ver.
Desde pequeños estamos acostumbrados a tener fe, en algunas ocasiones es la familia la que nos inculca a tenerla, tanto por voluntad propia o por algún problema que estemos atravesando el cual nos hace creer, es el seno familiar quien nos enseñan los valores, las reglas del buen comportamiento para poder ser una mejor persona, la fe nos nace desde el momento que comenzamos a soñar, la ocupamos cuando queremos el juguete que deseamos y lo obtenemos, cuando necesitamos sacar buena nota en el examen y lo conseguimos, o lo más común cuando la ocupamos al momento de estar cargados de problemas y la fe nos ayuda a resolverlos o nos anima a seguir.
“Si lo podemos creer lo podemos lograr”, es una frase la cual se lleva a cabo junto a la fe, puesto que está en nosotros mismos poder soñar algo y cumplirlo, a veces es necesario que otra persona tenga fe en nosotros ya que con la nuestra a veces no es suficiente por los miedos y complejos que constantemente nos hacemos.
El miedo, muchas veces no nos deja alcanzar nuestros objetivos, nos impide alcanzar lo anhelado, se puede decir entonces que: “el miedo”, es el contrapeso de la fe, es lo que nos detiene en muchas ocasiones para soñar y hacer realidad nuestra meta, así como también, los complejos o traumas, que son el conjunto de ideas, emociones que se encuentran reprimidas en las personas.
Las emociones, las podemos entender como: las reacciones que experimentamos según la situación en la que nos encontramos, si nuestra vida está basada en la familia, valores y reglas, nuestras emociones van hacer positivas, pero si nuestra vida está en el maltrato o violencia, nuestras emociones van a estar encaminadas a lo negativo, a sentirnos inferiores ya que los miedos afloran en nuestro día con día, como bien lo dice: Jacques Lacan[2]en su libro “Una Familia”, donde nos explica como la familia es el pilar de creación de nuestros comportamientos.
La violencia,[3] en sus diferentes formas no son correctas y mucho menos aplicarlas a otras personas, si nos enfocamos en la violencia psicológica, esta se da cuando realizamos acciones u omisiones destinadas a degradar o controlar las acciones, comportamientos, creencias y decisiones de otras personas por medio de: intimidación, manipulación, amenaza, humillación, aislamiento, o cualquier conducta que implique un perjuicio en la salud psicológica de la persona, el uso de la violencia psicológica, constituye una de las formas predominantes, generalizadas y efectivas que facilita el ejercicio del poder.
Podemos ver además, que la violencia física se da cuando una persona trasgrede el espacio corporal de la otra sin su consentimiento, ya sea sometiéndola a golpes, jalones o empujones, o bien encerrándola, provocándole lesiones físicas con algún tipo de objeto.
Todo lo anterior, podemos verlo reflejado en la vida de Tara Westover,[4] en donde la falta de fe la podemos ver en distintas ocasiones, un ejemplo muy claro es cuando: Tara nunca creyó ser capaz de ganarse la beca para estudiar en Cambridge, a pesar de ser la alumna más sobresaliente de su universidad, aunque ella siempre quiso alcanzar su meta de estudiar en esa universidad, el miedo siempre la hacía no sentirse capaz, siempre se refuto si era lo suficiente inteligente para ese lugar, si tenía la ropa adecuada como sus compañeras de clase para encajar a la nueva vida que iba a comenzar en Inglaterra.
Por la educación que había tenido Tara en su infancia, era normal la violencia tanto psicología y física que sufría dentro de su seno familiar. Podemos ver hoy en día, que en las familias sigue existiendo este problema de la violencia, donde muchas veces el padre ejerce la violencia a la madre y a los hijos, creando un ambiente violento donde los hijos aprenden el mismo patrón y lo realizan con otras personas, la autora recuerda la violencia física que sufrió, al momento de ver a su cuñada llegando descalza bajo una fuerte nevada, solo porque olvido comprar las galletas que acostumbraba, fue donde se le vino a la mente. Cuando su hermano le dobló tanto la muñeca que estuvo a punto de fracturársela, o, como olvidar cuando su mismo hermano le decía que era una prostituta porque utilizaba otro tipo de ropa y su cuerpo estaba cambiando.
Si, muy bien Tara perdió la fe en sí misma por algún instante, pero podemos ver además que siempre hay personas que nos ven nuestras virtudes y nos tienen fe, confían en lo que somos y lo que podemos lograr, siendo este el caso, cuando el profesor le dijo a Tara: que ella tendría una gran oportunidad si aplicaba a la beca que estaba dando la universidad de Cambridge en Inglaterra, Tara nunca se imaginó ganar la deseada beca, ni mucho menos todo lo que esto iba a contraer, aunque fue contra su voluntad, ser la mejor estudiante de su universidad con Cum Laude, le trajo fama dentro de la misma, ya que, salió en diferentes revistas y reportajes que contaban la grandeza de Tara y su logro alcanzado.
La fe que tuvo su profesor en ella, hizo que sus miedos y complejos que tenía fueran cambiando poco a poco, y lo notamos a la hora de la graduación de Tara, donde su padre le manifestó que a media graduación iba a dar su opinión errónea sobre lo que para él era el aprendizaje, puesto que, Tara en ninguna entrevista mencionó que su educación fue en casa, lo que molesto a sus padres; la autora se enoja y le manifiesta a su padre que no lo dejaría que emitiera su opinión, ya que, en ella había nacido una nueva forma de pensar y ver la vida, sabía que lo que un día aprendió en casa quizá no era lo más correcto, se dio cuenta que vestirse de una forma distinta no la hacía prostituta o una mala mujer, que la medicina de los hospitales no son malas, que de hecho las vacunas son importantes y no un invento del maligno.
A pesar, de las cosas que iba descubriendo Tara con el tiempo y el conocimiento, ella sabía que la mayoría de cosas que sus padres le decían no eran del todo ciertas, a pesar de eso jamás los ofendió o contradijo en sus tradiciones, es así, que cuando ya se encontraba en Inglaterra y su fe la hacía dudar de si misma, ella le llamo a su madre para contarle lo que estaba viviendo, no sabía si podía dar el ancho para seguir en Cambridge, a lo cual la madre le dijo palabras de aliento a seguir luchando por su sueño.
Al final de todo, debemos luchar siempre por nuestros sueños, nunca rendirnos, porque en la vida siempre habrá obstáculos y mientras las metas sean más grandes, así serán las barreras que encontraremos a nuestro paso, mismas que sirven para medir nuestra fe. La fe, es algo que es inherente a la persona, depende de nosotros creer o no en ella. Y, si, hay momentos de la vida en que pensamos: “ya no poder más”, y es ahí, cuando existen personas que nos ayudan a recordar en creer en nosotros mismos y así reconfirmar nuestra fe. “Si le dijéramos a la montaña muévete, se moverá si nuestra fe fuese como un granito de mostaza”.[5]
Bibliografía:
Lacan, Jacqes. La familia. Buenos Aires: Argonauta, 1978.
León I, Artiles de. «Salud y Violencia de Género.» Sexología y Sociedad, 2003.
Nueva Vida. YouTube. 2014. https://www.youtube.com/watch?
SuBiblia. SuBiblia. 2018. https://www.subiblia.com/que-
Westover, Tara. Una Educación. Nueva York: Leddy, 2018.
[1] «La fe en la Biblia: entienda su significado e importancia», SuBiblia, acceso el 05 de octubre de 2021, La fe en la Biblia: entienda su significado e importancia - Su Biblia
[2] Jacqes Lacan, La Familia (Barcelona: Buenos Aires, 1978), pág.29
[3] Artiles de León I, «Salud y Violencia de Género», Revista Sexología y Sociedad (2003): .
[4] Tara Westover, Una Educación (Estados Unidos: Nueva York, 2018), 220-251
[5] «Granito de Mostaza», YouTube, acceso el 05 de octubre de 2021, (27) si tuvieras fé como un granito de mostaza - YouTube

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