"Una Educación"



por  Elsy Marina Navas de Reyes, Emilio Salinas Gutiérrez, Miranda de los Angeles Rivera Henriquez, Ricardo Francisco Ferrer Portillo y Katherine Guadalupe Sibrian Membreño.


CAPITULO 27         “SI YO FUERA MUJER”

Vemos como el hecho de ser mujer históricamente por patrones culturales y sociales han afectado los derechos humanos de las mujeres, provocando una desigualdad entre el hombre y la mujer limitando el acceso a la educación, situaciones que se dan en sistema patriarcal donde los roles son determinantes, las tareas del hogar y criar hijos es exclusivo de la mujer, limitan el acceso a la educación.

 La perspectiva de género es una forma de ver o analizar que consiste en observar el impacto de género en oportunidades, roles e interacciones sociales de las personas. (Fuente ONU mujeres)

Al analizar las condiciones de las mujeres, nos permite visualizar la brecha entre hombres y mujeres, la forma en que afecta en el desarrollo personal y social, limitando el goce de sus derechos, tanto a llegar a considerar que algunas carreras académicas no deberían ser estudiadas por una mujer, como es este ejemplo de Tara cuando su amigo Josh, le dice que si fuera mujer no debería estudiar derecho. “Las mujeres son distintas. No tienen esa clase de ambición. La suya son los hijos” (Westover, 2018).

 

CAPITULO 28         “PIGMALION”

Muchas veces no nos damos cuenta de lo que podemos lograr con nuestros esfuerzos y dedicación, sin darnos cuentas hemos logrado lo que muchos quisieran, y además como anteriormente hemos aprendido, siempre en nuestro camino hay personas que miran en nosotros lo que nosotros mismos no somos capaces de ver y que nos tienden su mano para apoyarnos a seguir avanzando en nuestros objetivos “…debes fiarte del profesor Steinberg… si dice que eres oro puro…” (Westover, 2018). En nuestro diario vivir sabremos cómo aprovechar cada espacio, cada oportunidad que nos llegue, y contando con el apoyo de nuestra familia podremos llegar lo más lejos posible que nos propongamos.

Cada quien logra lo que se propone, siempre y cuando nos esforcemos por ello y aprovechemos y sepamos poner en práctica lo que nuestros padres nos enseñan, así como lo que aprendemos en el día a día y en nuestros centros de estudios, ahí es donde tendremos que saber elegir de quienes nos rodeamos si de aquellos amigos que nos motivan a hacer bien las cosas o aquellos que solo pierden su tiempo, en apariencias, quien tiene más o quien tiene lo más novedoso, etc. Solo así sabremos hasta dónde queremos llegar y lograr en la vida. (Westover, 2018).

 

CAPITULO 29         “GRADUACION”

 

MIEDO: Tara insiste en llevar una vida –su vida- sin complicaciones, aunque ello la haga olvidarse de sí misma y a tratar de obviar sus propias capacidades.

 

De una conversación sobre la fe, surgen desde muy dentro de sí, sus negaciones a aquello que le había sido impuesto por convicción religiosa por su padre: “La Poligamia”: “Me desazonaba esta aritmética, saber que en el cálculo divino del cielo un solo hombre equilibrara la ecuación de innumerables mujeres” (Westover, 2018).

 

A pesar de no entender lo que era la Poligamia, solo por el hecho de ser un “Principio proveniente de Dios”, el cual debía (tenía) que aceptar, nace en ella nace una convicción: “Nunca sería una esposa plural”. Surge en su interior una lucha, entre el hecho de cuestionar si la poligamia era ordenada por Dios, ¿debía obedecer? y aunque su mente la hiciera dudar preguntándose si era un mandato de Dios, ella sabía que “no obedecería”.

 

Pese a dudar de su propia capacidad, Tara consigue la beca y comienza a planear una vida, una nueva vida, lejos de la estructura y los esquemas impuestos por su padre, por su familia. Es increíble para ella, llegar a sentirse -por momentos- una persona completamente diferente de la que solía ser en el seno de su hogar, donde era un “apéndice” de otros (¡de su padre en particular!).

 

Su padre, siempre ejerciendo un control total hasta del más mínimo comportamiento, se enfada porque Tara no le da el crédito a la educación doméstica que recibió –y que según su convicción - fue la que le ayudó a conseguir la beca en Gates. No obstante la posición de su padre, Tara es de la firme convicción de llevar adelante sus planes y su nueva vida. Su padre, siempre ejerciendo su poder, utiliza el chantaje para tratar de anular a Tara e imponer -como siempre suele hacerlo- su fe, sus convicciones.

 

Al final Tara cede, y suplica la compañía de sus padres, quienes a pesar de su oposición la acompañan a su graduación. Al momento de fijar ese recuerdo en una fotografía, la sensación de soledad parece que acompaña a Tara: “Mi amiga Laura nos sacó dos fotos. En una salimos mi madre y yo, las dos con una sonrisa forzada; en la otra estoy entre mis padres y parezco comprimida, presionada”. (Westover, 2018)

 

Persiste el miedo en Tara y en su padre: Para ella, el miedo de enfrentarse a un mundo completamente diferente y alejado de todo lo que conoce, que le es familiar y que le brinda seguridad y su Padre, el miedo de perderla a ella, el control que ejerce sobre ella.


Capítulo 30              “LA MANO DEL TODOPODEROSO”

 

“Habían pintado mi nombre en la puerta. Según los documentos, ese era mi sitio. Me vestí en tonos oscuros para la primera clase con la esperanza de no llamar la atención, aunque suponía que ni aun así tendría el mismo aspecto que los demás alumnos”. (Westover, 2018).

 

Tara tuvo su primer día de clases, sentía que no entendía mucho, algo quizás “normal”. En la  primera clase, no podemos dar por sentado tener todo el conocimiento, tampoco la confianza.

Aun cuando ella estaba lejos intentaba sentirse cerca de su familia. Su madre no era la excepción, contestaba muy feliz sus llamadas, pero a la vez, no le gustaba pensar que su hija estaba a tantos Kilómetros de distancia.

Tara comenzó a interesarse por la lectura (para no parecer tan distraída en clases), conoció a dos amigas de nombre Katrina y Sophie, quienes la invitaron a tomar un café. Era una plática de historia que ella no conocía y eso la incentivó a conocer de otros autores y así poder dar un punto de vista propio, sin miedo a equivocarse. Era solo cuestión de tiempo para que ella sintiera que encajaba en el aula.

Y es que la autora estaba intentando poder cumplir cada uno de sus sueños, tener un futuro diferente al que le esperaba en su familia o más bien el que su padre le quería imponer.

Ocurre un comportamiento que es inherente en el ser humano, aunque es un poco complejo de explicar, la familia de Tara, al llegar a tiempos prósperos en los que todos los aspectos de la vida familiar ocurren de manera favorable a ellos se desligan de la concepción fundamentalista mormona -al menos en cierta medida- a pesar de seguir viviendo en zonas aisladas de las montañas, una situación más “desahogada” por naturaleza despeja la mente y la abre a nuevas ideas e ideales. Esto se ve reflejado en el comportamiento del padre de la autora, ante una obvia mala conducta de su hijo, se posiciona al lado de la esposa de éste, lanzándole un sermón (Westover, 2018).

Se puede intuir en lo relatado por la autora de un hecho que categóricamente ocurre en la gran mayoría de las familias que es el hecho que las personas deban salir al socorro de sus familiares por situaciones que incumben a su respectivo núcleo familiar, como fue el caso de la cuñada de la autora que por una situación de violencia verbal salió a refugiarse con los Westover, y además por una situación aparentemente “sin importancia” por lo cual el hermano de la autora estalla en cólera, lo cual es un fenómeno que se ha vuelto común en tiempos de gran estrés como los actuales, en los que un “hecho insignificante” paraliza a una persona o puede enojarlo con facilidad.


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