Por:
-Tania Rhoxeida González López
-Gerardo Rodrigo León Carranza
-María Milagro Calderón Castro
¿Puede el Amor causar dolor? El amor es un sentimiento subjetivo caracterizado por ser noble, algo que inspira y motiva, el cual tiene diversos matices y diversas formas de manifestación podemos sentir amor con la familia, amigos, ya en sentido de pareja se siente amor por una persona del otro sexo e incluso del mismo sexo, hoy en día con las múltiples clases de sexualidades que existen hay diferentes formas de formar una pareja sentimental, tal como lo detalla Hilda Gladys Navarrete Marín y María de la Paz Yanes en la Guía Metodológica sobre Educación Integral de la Sexualidad[1]; pero así, como puede ser algo positivo o bueno el amor puede transformarse en dolor y ser negativo que lastima a la otra persona.
El sentimiento de amor que tiene el ser humano en las primeras edades, es el amor más sincero, el cual es de la madre hacia su hijo, desde el nacimiento (lactancia), porque aparentemente el uno depende del otro y como bien nos hace ver Jacqes Lacan [2]en su libro “Una Familia”, que cuando dejamos de lactarnos, produce una separación y este desprendimiento que se tiene es un trauma que tiene el niño al separase de su madre, trauma que con el devenir del tiempo siempre está ahí y que cada persona lo exterioriza de maneras distintas, pero en ocasiones en busca de volver a sentir ese apego puede llegar a producir un apetito de muerte, en el sentido de no querer comer y consecuentemente llegar hasta la muerte por la falta de alimento.
Cuando leemos Tara[3] en su libro biográfico, donde ella siente ese cambio de abandonar a su familia que no es nada fácil salir de su seno familiar, apego emocional e ir en busca de algo nuevo para ella e independizarse, sabiendo que es lo mejor para lograr sus sueños como lo es tener una Educación, algo que no se le ha permito por sus padres que dicen “amar a sus hijos” pero en ese afán se cometen una serie de violaciones a derechos, abuso de poder por parte del padre y violencia familiar de parte los propios miembros de la familia y que al largo tiempo es la que más daño hace porque se interioriza tanto que las personas no piensan que sufren violencia y se ve como algo tan normal con el dicho común “familia es familia ”.
Es muy duro crecer en una familia donde solo tienes hermanos en su mayoría varones, porque por transmisión de cultura don se acostumbrar a que el hombre es el fuerte y la mujer es mas débil, es el caso de la familia de la autora, a quien se le trata como uno más de la familia y no importa su sexo, físico o forma de pensar, el padre quiera que sea capaz de realizar las actividades que ellos como hombres llevan a cabo, por otro lado como varones sienten celos que otros chicos le hablen, pues con el paso de los años es parte del crecimiento que los cuerpos cambien y en la mujer pues es difícil que no se noten los cambios físicos que se dan, y este es el caso de Tara[4] pues para ella por el tipo de creencia religiosa de su familia lo veía como algo bochornoso, pecado que iba en contra de Dios.
Pero, aún hoy que nos encontramos en el siglo XXI, donde supuestamente se ha evolucionado en razón de las sexualidades y género, seguimos padeciendo esos escenarios de violencia de “machismo” entiendo que el hombre es fuerte y la mujer débil; lamentablemente hay muchos hombres que siguen viviendo del pasado se quedaron atrapados en esas culturas que fomentaban tanto desprecio, minimización contra la mujer como bien lo menciona, Patricia Ponce[5], que esto se da por la pautas de educación que marcan en lo que se tiene estipulado que, la mujer es tanto al hogar, como, el hombre al trabajo.
Vemos, como Tara[6] sin ella sentir o pensar fue una víctima de estas situaciones pues ella nos narra cómo constantemente sufría violencia física lo que ella en su momento visualizaba un tipo de juego con su hermano Shawn, tirando de su cabello, arrastrándola, hasta en una ocasión que su novio Charles se encontraba en casa le sucumbió su cabeza en el sanitario, es más cuenta como se fracturó su dedo del pie y como se lastimó fuertemente la muñeca. Por otro lado, también podemos observar cómo se da la violencia psicológica y verbal pues, Shawn y su padre siempre se han referido a que, aquella mujer (sexualidad) es la que se viste con escotes, que se maquilla son mujeres de la mala vida y Tara [7] a quien se le había remarcado esta creencia ya la había interiorizado y sentía que si ella lo hacía estaba faltando a las enseñanzas dadas en casa. Pero, vemos como todo esto hace daño más a las mujeres, porque Tara llega a un punto en el que Shawn la sometía a pedirle disculpas después de él haber propiciado una serie de agresiones y ella siempre lo disculpaba, ella fingía que todo estaba bien, que todo era una broma, parte de un juego. Se llega a un momento, en el que ella está segura que todos esas palabras, esos golpes se los merecía por ir en contra de las enseñanzas impuestas, su hermano había ejercido un gran poder en ella en su psiquis.
Es asi, como en la familia se sufren este tipo de maltratos, ya sea de mamá y papá, haciendo que se repita esta cadena en las familia que ellos hacen con esposos e hijos. La violencia puede iniciar de algo tan sencillo como lo una alzada de voz o una palabra ofensiva que al principio se dice: “bueno solo fue eso ya pasará, es algo mínimo, fue un momento de ira y descontrol, pero conforme se van dando más situaciones de discusión van aumentando las agresiones, hasta llegar al punto de los golpes y siempre por el mismo sentimiento de amor ya sea de familia, de hermanos o de pareja se perdona, porque el agresor luego de haber propiciado estas acciones pide perdón que no lo volverá a hacer y luego está de nuevo realizándolo. Las personas violentas o agresoras realizan diferentes tipos conductas entre las cuales podemos mencionar ser posesiva, controladoras, colopatía, pues creen que el someter a alguien lo hace ser más fuerte y que tienen derecho de pisotear al violentado o maltratado, siendo la mayoría de casos la mujer la que sufre violencia o maltrato. Con estas acciones se produce el “chantaje”, en el cual cae repetitivas veces la victima que cree siempre que en verdad cambiara su comportamiento. Pero también, es muy triste ver como hay personas que expresan sentimientos de culpa no obstante haber sido sometidas a agresiones o violencia, expresando que ellas son las culpables que el agresor se enoje, las insulte, que las golpee, pues ahí, podemos dilucidar un grave daño psicológico, ya que, ella crea una dependencia de su agresor, que no puede vivir sin él por lo que es incapaz de proyectarse en el futuro sin esa persona, como por ejemplo; hay personas que han dicho: “Me mato si me dejas”, esta frase es muy común en los noviazgos de jóvenes, en algunos países ya se cuenta con diferentes normativas[8] que buscan proteger los derechos de aquellas mujeres que se ven en estas situaciones de violencia y castigar a aquellos que las cometan.
Tara,[9] tomo la mejor decisión de salir de casa y ver nuevos horizontes ya que estos le permitieron romper con la transmisión de formas de comportamiento inculcadas por generaciones y se dio paso a conocer nuevos pensamientos, nuevas culturas.
Bibliografía:
Corte Suprema de Justicia. «Ley Especial Integral para una Vida Libre de Violencia para las Mujeres.» San Salvador: Diario Oficial, 25 de Noviembre de 2010.
Lacan, Jacqes. La familia. Buenos Aires: Argonauta, 1978.
Navarrete Marín, Hilda Gladys, y María de la Paz Yanes. «Guía Metodológica sobre educación integral de la sexualidad.» 54-61. San Salvador: Graficolor S.A de C.V, 2013.
Ponce, Patricia. «Familia, género y sexualidades.» Colección Pedagógica Universitaria, 2003: 1-9.
Westover, Tara. Una Educación. Nueva York: Leddy, 2018.
[1] Hilda Gladys Navarrete Marín, María de la Paz Yanes, Guía Metodológica sobre Educación Integral de la Sexualidad (El Salvador: San Salvador, 2013), 57-59.
[2] Jacqes Lacan, La Familia (Barcelona: Buenos Aires, 1978), 33-43.
[3] Tara Westover, Una Educación (Estados Unidos: Nueva York, 2018), 143-183
[4] Tara Westover, Una Educación (Estados Unidos: Nueva York, 2018), 143-183
[5] Patricia Ponce, «Familia, género y sexualidades», Colección Pedagógica Universitaria (2003): 1-9
[6] Tara Westover, Una Educación (Estados Unidos: Nueva York, 2018), 143-183
[7] Ibíd.
[8] Ley Especial Integral para una Vida Libre de Violencia para las Mujeres, de 25 de noviembre 2010, Corte Suprema de Justicia (D.O. N°2 Tomo N°390 de 4 de enero de 2011)
[9] Tara Westover, Una Educación (Estados Unidos: Nueva York, 2018), 143-183
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