Capítulos 31 al 34 elaborados por: Katherine Guadalupe Sibrian Membreño, Emilio Salinas Gutiérrez, Miranda de los Angeles Rivera Henriquez, Elsy Marina Navas de Reyes y Ricardo Francisco Ferrer Portillo.
CAPÍTULO 31: PRIMERO TRAGEDIA, DESPUÉS FARSA
La autora comienza relatando que hizo una visita exprés a su hermana Audrey donde conoció a sus hijos, describiéndolas como “una niña pequeña sobre la cadera y dos chiquillas agarradas a la pierna” a ella le llamo. (Westover, 2018).
La autora relata como su hermana se adapto al estudio de casa y era ese mismo el que les daba a sus hijos, pero se pregunto que tipo de estudio les esperaba seguramente. Era ese de libros sencillos, esos que no explicaban mucho, aunque su hermana le comento que algunas veces le pedía ayuda a otra persona para que le auxiliara con el estudio.
“Aquel trimestre me entregué a la universidad como la resina a un escultor”. (Westover, 2018). En esa misma semana ella hizo amistades nuevas, se relaciono con personas que pudieran conocer otros puntos de vista de la vida, que quizás sus padres eran de la alta sociedad muy diferente a la vida que ella conocía.
Y así fue la invitaron a un viaje a Roma Italia, comenzó una serie de sucesos que ella vivió empezando “La primera tarde en Roma subimos a una de las siete colinas y contemplamos la capital, Durante dos días exploramos Roma, una ciudad que es al mismo tiempo un fósil y un organismo vivo, en la tercera noche estalló una tormenta”. (Westover, 2018).
En este capítulo ella hace alusión a varios recuerdos de su vida, recuerdos que le han dejado una marca y que en contraste a cómo ha cambiado su “ahora”, la llenan de nostalgia.
En nuestro vivir hemos pasado por muchas cosas, buenas y malas, y éstas últimas en algunas ocasiones marcan nuestra niñez y así también nuestra vida, que al pasar el tiempo aprendemos a sobrellevarlas pero que no dejan de afectarnos y de avergonzarnos. Pero hay etapas en la vida que debemos superarlas de una vez y al hacerlo aprenderemos a ver el mundo y las cosas de una mejor manera que no todo se basa en el pasado, que solo son momentos duros que podemos sobrellevarlos sin que nos afecten en nuestro futuro como lo menciona Tara .
“El pasado era un fantasma, inconsciente, incapaz, de despertar sentimientos. Solo el futuro tenía peso”. (Westover, 2018)”.
CAPÍTULO 32: “MUJER RENCILLOSA EN CASA ESPACIOSA”
“EL FIN”
La muerte de la abuela de colina Abajo, fue un evento que marco la vida de Tara. Al acercarse su muerte, tuvo que volar hasta Idaho para verla por última vez.
Al llegar hasta el Hospital, pudo ver a su abuela quien la reconoció en uno de sus momentos de lucidez. Luego Tara regresa a su casa en Buck’s Peak, encontrándose con un torbellino a causa de la frenética actividad del negocio de su madre y del cual su padre era un activo partícipe, siempre invocando el poder divino de Dios en su actividad curativa, menospreciando la medicina tradicional.
Al llegar el momento inevitable de la muerte de la abuela de colina abajo, todo cambia, a pesar de la frenética actividad del negocio de su madre, su padre toma una actitud totalmente diferente de cómo había estado hasta ese evento: “…Era como si deseara pelear, castigarse por la muerte de la anciana. O tal vez castigarse por la vida que ella había llevado, por el conflicto que había existido entre ambos y al que solo el fallecimiento de la abuela había puesto fin” (Westover, 2018).
Al volver a la “normalidad”, el movimiento del negocio volvió a la casa, pero la actitud de su padre seguía igual, hostil hacia todos y en especial a su madre, de quien siempre reclamaba atender su “rol de esposa”: “…oí a mis padres discutir en la cocina. —Lo menos que podrías hacer es rellenar esas tarjetas de agradecimiento — decía ella—. Al fin y al cabo, era tu madre. —Eso es tarea de la esposa —replicó él—. Jamás he oído decir que un hombre escriba tarjetas. (Westover, 2018), con una brillante e inesperada respuesta, la madre de Tara, reclama en paridad que él, como esposo, “actúe como tal”: “—Entonces tú tendrías que hacer las tareas del marido —le espetó alzando la voz” (Westover, 2018).
Esa discusión fue la “génesis” de un cambio que operó para finalizar con una vida de sumisión, obediencia, de su madre. Su padre intento con una actitud de ira, someterla, “acorralarla” como mujer, como su esposa “como siempre había hecho” (Westover, 2018).
Su padre era un hombre testarudo, obcecado en sus pensamientos y convicciones, quien después de la noche de pelea con la madre de Tara, siempre con su visión machista le exige a ésta que por ser mujer, le cocine el desayuno, tarea que su madre no había hecho, palabras que evidenciaron la brecha que se había abierto entre ellos: “Nos miramos de hito en hito y reflexioné sobre la distancia que se había abierto entre nosotros; en lo naturales que esas palabras resultaban a sus oídos y en cómo chirriaban a los míos. No era propio de mi madre dejar que papá se preparara el desayuno”. (Westover, 2018).
Esa situación, esa pelea entre su madre y su padre fue el fin (y con seguridad el principio de algo mas), lo sintió en el abrazo que su madre le dio.
CAPITULO 33: “LA MAGIA DE LA FISICA”
Siempre, por lo imperfecto que es el ser humano, que según Maquiavelo “es malvado por naturaleza”, y Rousseau que clama “la naturaleza buena del ser humano”, pero también contra la sociedad que le corrompe. Desde una perspectiva amplia, la sociedad no solo es un conjunto que personas que ergo nos son desconocidas, pero con las que convivimos en armonía, sino también el propio núcleo familiar, el cual indefectiblemente es influyente en el comportamiento y en la toma de decisiones de la persona, y también puede determinar la fuerza o debilidad mental de un individuo, como ocurre con la cuñada de la autora, que la considera como un apoyo contra su “imponente” esposo a tal punto que no espera nada bueno cuando la Tara se vaya de la casa familiar.
Ocurre en el entorno de Tara, un fenómeno que sucede tanto tras un evento de graves consecuencias como en el momento en que en cierta manera el libre albedrio de un adulto joven es pleno: “una búsqueda del ocio que raya en frivolidad y hedonismo”, sin que esto implique que la autora tenga esa actitud.
Tenemos ejemplos como la figura los “felices años 20”, ocurridos tras la primera guerra mundial y que fue derrumbada por la gran depresión, o el caso del “baby boom” que surgió tras la segunda guerra mundial, en la que a través del placer sexual se pretendía dejar en el olvido todos los horrores extremos que sucedieron; a cualquier individuo -en la flor de la vida- le encanta salir, ver gente, hablar, distraerse, si bien ello implica que, ante una activa vida social y un esfuerzo exitoso de mantener un alto promedio académico, se descuide incluso la propia salud.
Por causa de la imperfección humana supra citada, ante una situación personal cómoda, cualquiera pensaría que la del resto de personas es igual. Ello es una conducta emanada de una mente arrullada en una “zona de confort”. Hay quienes les toca una situación peculiar en las que le tienen más estima a personas ajenas que a quienes tradicionalmente se les debe prioridad, como el caso de la autora quien se siente incluso culpable por sentirse bien habiendo puesto una gran distancia con su familia, eso ocurre cuando una estructura familiar no es sólida y otras figuras (como los maestros) se vuelven figuras paternas, a veces actuando como el padre que jamás conocieron muchos (Freeman 1989).
CAPITULO 34: “LA SUSTANCIA DE LAS COSAS”
Este es un ejemplo de violencia intrafamiliar vivenciada por Tara, de tipo psicológica, física y de violencia de género que sufre de parte de su hermano Shawn. Episodios que impactaron en su vida y recuerda tiempo después de haber sufrido violencia en el seno de su hogar como les sucede a muchas víctimas que sufren maltratos por parte de su misma familia; y que callan precisamente porque no se les cree, les piden pruebas como lo hacía el padre de Tara.
La Violencia hacia la mujer que por años se ha venido dando a causa de patrones culturales como es el patriarcado, por el machismo que persiste y que vulneran los derechos humanos de las mujeres hasta el momento y fomentan la desigualdad entre hombres y mujeres aun basados en diferencias biológicas que conllevar a pensar que las mujeres somos más débiles o frágiles, que lo único que hace es seguir sosteniendo o fomentando esa desigualdad, no obstante, a ver avances en la creación de mecanismo de protección, leyes especiales a favor de las mujeres y que van en contra de todos estereotipos y sesgos de géneros que a un persisten en las diferentes culturas y sociedades.
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