Arevalo Abrego, Candelario de Jesus - CIF 2021020309
Cortez Martinez, Martha Yesenia - CIF 2021020166
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Rivera Menjivar, Max Edwin -CIF 2021020124
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Tara, al describir la pre-adolescencia, se puede denotar que los complejos configuran la conducta tanto orgánico como al objeto (Lacan p. 26) (1); se determina que la economía familiar está marcada, comenzando a ver e interpretar la vida a través de la configuración que los padres le han transmitido, a pesar de tener acontecimientos graves que afectan a la familia, están reacios a perder o cambiar los complejos; pero, el caso particular de ella, se puede determinar que Tara no tiene como herencia psicológica familiar únicamente la de los padres, sino que también tiene la del hermano Tyler. En ese sentido tuvo un desarrollo psíquico de los complejos de ambos, que determina el objeto de ella, pero esta configuración depende únicamente de la familia nuclear, y poniendo resistencia cuando personas ajenas a ésta tratan de realizar algún tipo de configuración de los complejos (abuela de Tara); siendo el caso que optaba por seguir la configuración emocional de ambos configuradores (padres y hermano).
Lacan, al intentar ver la psicología de la familia desde la óptica de los complejos, recurre a lo que ya se ha dicho por parte de la sociología, por su puesto sin dejar de lado su componente esencial la psicología.
Lacan de forma general, nos adentra en el desarrollo del tema expresando que el complejo va desde lo orgánico hasta las emociones, lo cual tiene una motivación cultural, por las manifestaciones del objeto y por las carencias objetivas, todo esto al ser transportado a la realidad de nuestras familias; es algo inminente que nuestra cultura o idiosincrasia está llena de complejos, capaces de modificar y transformar el ambiente y la realidad de cada familia. Si bien es cierto, Lacan realizó un análisis de los complejos desde el punto de vista psicológico, y lo hizo en tiempos y en culturas totalmente diferentes a las actuales, lo cierto es que la base esencial y común denominador de los éstos dentro de la familia, se mantienen y son aplicables a muchas realidades.
Todos los complejos que una familia pueda tener, son complejos adquiridos, condicionados por su entorno social particular, son situaciones aprendidas y circunstanciales, al punto que una familia puede aprender y desaprender los diversos complejos dependiendo de la región y el entorno cultural en el que cohabiten.
Situación muy diferente es el instinto, que está altamente relacionado con lo natural, como algo inconsciente, algo que la persona no adquiere de su entorno, sino que a medida transcurre su desarrollo y evolución, lo trae adquirido o innato a su ser natural. Éstos están desarrollados a nivel familiar desde el momento de la concepción, cuando la madre por instinto natural empieza a crear un vínculo con su hijo, ese instinto materno hace que la madre procure la sobrevivencia y el buen desarrollo de su hijo, por instinto natural sabe qué alimentos consumir en su etapa de embarazo, qué trabajos no puede desarrollar, qué acciones u omisiones puede hacer; y es hasta cuando nace que el hijo, al verse inmerso en un ambiente, en una cultura, empezará a crear complejos adecuados a su nuevo entorno.
Es muy difícil comprender la magnitud con la cual la familia instaura su peculiaridad en el desarrollo de sus miembros, visto de un plano ordenado, el rol de los padres como la cúspide de la familia, sus hijos y la transición de estos, en la conformación de su independencia y búsqueda de su propio plano familiar. La lectura que la autora Tara entraña versa en una cantidad de acontecimientos que en gran medida influenciaron las etapas de su desarrollo y dieron fruto a su perspectiva, mientras desarrolla la misma, como un entrelazado de ideas, patrones culturales y complejos familiares.
La salud mental, los factores psicológicos, los valores familiares, la herencia cultural, son campos que deben ser estudiados y abordados de forma complementaria, a efecto de dar un sentido de sencillez a la conceptualización compleja de la familia.
En la familia descrita por Tara encontramos diferentes personalidades, encontramos una abuela obsesionada con el orden y la perfección, con una hija que no obstante haber sido criada en ese entorno, luego vive en un ambiente totalmente distinto, donde en la vivienda todo parece desorden y sucio. Y esto nos lleva a preguntarnos, en qué momento esos complejos que Lacan menciona que son adquiridos, aprendidos y condicionados por el entorno social de cada persona, dan un giro de trescientos sesenta grados y producen que una persona actúe contrariamente a lo que le fue enseñado al inicio de su vida.
Se hace paréntesis al recordar una vivencia personal, al estar meramente relacionada con los episodios que tenía el padre de la autora al divagar sobre lo divino, sobre lo correcto en el actuar de los miembros de su familia, dicho recuerdo versa de la siguiente manera: En una parada de autobuses, una persona sin preaviso inició un discurso sobre un pasaje bíblico de apocalipsis; lo que llamó más la atención fue el hecho de que emitía, con cada oración que leía en su biblia una serie de sonidos, los cuales se relacionaban con el hablar en lenguas. Acoto la vivencia puesto que se desconoce el estado de la psiquis de esa persona, pero al introducirnos en la lectura de “Una Familia", surge la interrogante de cómo es el entorno familiar de este tipo de personas, qué complejos dieron origen a su labor religiosa, por llamarlo de alguna manera, cómo su familia encaminó su forma de vivir, entre muchas otras cosas.
Interesante es el hecho de hacer una reflexión, de indagar conforme a los sucesos, las formas que tenemos como individuos de responder al estímulo del exterior; en palabras de Tara, “granos de arena, incontables, que se aplastan para formar sedimento y luego roca” (Una Educación, Tara Westover, 2018) (2). Un expresión que dota de total notoriedad el fenómeno de causa y efecto familiar, por muy profundo que sea la personalidad del ser humano, su estudio, la búsqueda por encontrar respuestas a las interrogantes del por qué se actúa de una forma u otra, por qué se afronta una situación de diversas maneras; no son más que laberintos de razonamiento que no llegan a una salida única, más bien, encuentran formas singulares de divagar en diversos senderos, para escudriñar el estudio de las causas de la personalidad.
Ahora bien, es momento de detenerse un momento y dedicar estas líneas para resaltar la capacidad que el ser humano tiene para transformar las cosas, para cambiar su realidad y sobre todo la capacidad de tomar decisiones que nos permita evolucionar como seres humanos y es que, si bien es cierto la familia de Tara tenía un pensar diferente al resto, que pensaba que “el Gobierno perseguiría a quienes se resistían a que les lavaran el cerebro, a quienes no llevaban a sus hijos a la escuela” (Una Educación, Tara Westover, 2018), Tyler, el hermano de Tara, tomó una decisión, “alejada” de las convicciones que su familia tenía, el decidió, aún con la desaprobación de su grupo familiar, ir a la universidad; y es que si lo vemos más allá de un término superficial, él, en otras palabras decidió cambiar su realidad, configuración que toma Tara, al “retar” la economía familiar del padre, expresándole querer estudiar en escuela pública.
Muchas veces los seres humanos no queremos salir de nuestra “Zona de confort”, no queremos cambiar nuestra realidad, no queremos opinar diferente al resto de las personas, ¿Por qué? simplemente porque no queremos y tememos a la desaprobación de la mayoría, cuando no debe ser así; somos seres pensantes; por lo tanto, somos seres que tenemos la capacidad de decidir lo que queremos.
Algo muy importante y que llama mucho la atención de este libro, es la forma en la cual la autora llega hasta nuestra psiquis y nos hace pensar y preguntarnos, ¿estamos haciendo algo para cambiar nuestra realidad? ¿estamos actuando y opinando como en realidad pensamos? o ¿Simplemente estamos opinando como las demás personas quieren que lo hagamos?
Ahora nos vamos a trasladar a este tiempo, hoy por hoy, no sólo en nuestro país, si no que alrededor del mundo estamos presenciando cambios radicales, y no necesariamente son todos positivos, y ¿qué es lo que pasa? esta generación solamente se queda callada y con su silencio “aprueba” todos esos cambios; aun cuando no se está de acuerdo, no se hace nada para cambiar esta realidad y aunque, este ejemplo puede parecer un poco lejos de la lectura, en realidad no lo es, pues como antes se ha mencionado, aun con la desaprobación de su familia, Tyler tomó decisiones y expresó su pensamiento, respecto a la universidad y su deseo de emprender ese nuevo reto. Él opinó diferente al resto, sin importarle las consecuencias. Una vez dicho esto, finalizamos este párrafo preguntando ¿Qué opinión diferente exteriorizamos nosotros y qué actitud tomamos para cambiar nuestra realidad?
NOTAS
1- Lacan, J.(2003). La familia. Buenos Aires: Grafinor S.A.
2- Westover. T (2018). Una educación. Editor digital: Leddy.
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