Arévalo Abrego, Candelario de Jesús - CIF 2021020309
Cortez Martínez, Martha Yesenia - CIF 2021020166
Pérez Vargas, Karen Ybeth -CIF 2021020249
Rivera Menjívar, Max Edwin -CIF 2021020124
Saravia Garcia, William Aldair - CIF 2021020225
Tara, siendo una joven con ideales, gusto y talento en la música, decide emprender y enfrentar un cambio en su vida, esta vez pese a las diversas opiniones de su familia, decide ingresar a la universidad.
Perteneciente a una familia nuclear, que es la convivencia de los padres con los hijos (Martínez Navarro s.f.), pero evidentemente disfuncional, en vista que no se tienen la confianza de hablar con libertad, ya sea para expresar opiniones en contra o a favor de un miembro o acontecimiento, hay violencia física y de forma deliberada coacciones que afectan directamente las decisiones de los miembros. Situación que no solo afecta en la familia, sino que con personas externas.
El complejo transmitido a través de la cultura familiar (Lacan 1978) es desarrollado y expresados por Tara en diversos acontecimientos, que la autonomía personal de ella es disuadida; es evidenciado en su desarrollo personal los valores y normas de la familia adquiridos en la infancia, están presente en las decisiones de ella ya como adolescente. (Cuervo Martínez 2010) .
Una de las actitudes más notorias de la autora es la voluntad y deseo de aprender y aunque se torna difícil ese proceso de cambio, aunado a los tratos de las personas que la rodean y las dificultades que se presentan en dicho proceso, logra por primera vez poner un pie en un aula, todo con el objetivo de ingresar a la universidad, confirmando o ejecutando con ello la autosuficiencia transmitida por el padre.
Es importante situar nuestra atención en los episodios de violencia física y psicológica que Tara sufrió de parte de su propia familia, llegando a un punto en el que las acciones violentas se iban agravando; entonces nos preguntamos ¿Por qué a Tara, a pesar del maltrato que sufría, le costaba romper lazos con su familia? ¿Es parte de la desconfianza en sí misma la que la privaba de romper con ese esquema? ¿Habrá justificación para tolerar o resistir esa violencia?.
Tara es un ejemplo de lo ya conocido, y es que a nivel mundial, muchas mujeres, hombres, niñas y niños sufren cierto tipo de violencia, que no son denunciados no solo por el temor a represalias sino además porque erróneamente se ha romantizado el perdón y el amor entre miembros de la familia. Además, si un niño es sometido a violencia desde su temprana edad, entonces dicha situación tiende a verse como algo normal y por lo tanto no cabe la idea de denunciarlo; encontramos que en más de una ocasión la madre de Tara presenció actos de violencia física de parte de Shawn en perjuicio de su hija y en ningún momento intervino para detenerlos ¿Por qué? Quizá porque pensaba que eran actitudes normales entre hermanos, que después se iban a perdonar, o que Tara era merecedora de esos actos, o sólo porque no quería llevar la contraria en su hogar, un “mundo” plagado de machismo y sumisión, un mundo colmado de ideales que suponían que lo correcto era lo que Gene decía; y aunque “lo correcto” es un término que varía su significado, dependiendo los factores externos y convicciones que cada persona tiene, en la madre de Tara encontramos un sometimiento, sumisión a lo que los hombres de la familia expresaban, por lo que ella no decía lo que creía, lo que pensaba, ni mucho menos opinaba. Y es que independientemente la sociedad en la cual vivimos, las condiciones o las personas con las cuales nos relacionamos, tenemos derecho de expresarnos, de respetar las convicciones de los demás y que se nos respeten nuestras convicciones e ideales pues nadie tiene el derecho de maltratar a los demás, ni física o psicológicamente. Se podría expresar que la madre de Tara, creía que si intervenía alejaría o separaría algún hijo, por ello no evitaba la agresión, es lo típico de una familia disfuncional, que a medida que los hijos crecen se irán de la casa y dejarán abandonados a sus padres (Martínez Navarro s.f.).
No solo debe verse la violencia física, sino también la psicológica. Catalogar a una mujer de ramera solo por usar ropa ajustada, maquillaje, hablar con cualquier hombre. Esa forma de someter por medio de las palabras y pretender controlar todas las actuaciones de una mujer, al grado de crear en la mente de ésta la convicción de que debe seguir los lineamientos del hombre porque eso es lo correcto. Vemos en Shawn arraigado el machismo, en el que somete la voluntad de la mujer a su fuerza física y a su papel de hombre, lo cual no solo lo vemos reflejado en su actuación hacia Tara, sino también hacia Sadie.
Marcada deja cada situación vivida por Tara, la disfuncionalidad familiar en cuanto al transmitir la insatisfacción genera más distorsiones en las relaciones familiares, al privarle de la autonomía o diferencias que cada miembro tiene y que todos deben de ser como el padre o la madre; muchas de esas molestias son reconocidas, pero no todas son expresadas, lo que fomenta que la familia se desintegre no solo físicamente, sino que emocional (afecto).
La lesión sufrida por Shawn hermano de Tara, hasta cierto punto generan una reconciliación o unidad familiar, rompe el esquema brevemente de la autosuficiencia al ser intervenido en un hospital y por médicos, pero se guarda resentimientos y estos no se expresan por la misma disfuncionalidad que influye en las decisiones o autonomía del grupo familiar. Shawn adquiere la imagen del padre, el machismo es marcado en él, generando ideas de que las mujeres son propiedad y no personas, busca siempre humillarlas y utilizar violencia de ser necesario para someterlas, luego de ejecutar esas acciones pide disculpas ya sea de manera genuina o por manipulación. El tipo de mujer que podría estar con Shawn tiene que ser sumisa a cumplir cualquier capricho; Tara se somete a ello porque es “el hermano mayor”, característica transmitida por la economía familiar de la madre.
Tara tiene ciertas características de la madre, por ejemplo, que desea que busque superación, pero tienden esos chispazos a ser menguados por la disfuncionalidad, y para evitar un conflicto con el padre admiten o se someten a los caprichos o creencias delirantes de él. Se observa que la madre de Tara no está totalmente de acuerdo con algunos pensamientos de su esposo, pero debido a ese sometimiento, no lo expresa abiertamente, sino que pareciera que quiere impulsar a Tara a estudiar para que salga de esa situación familiar disfuncional, sin que el padre se entere. Tara desea estudiar y su padre la persuade para no hacerlo, pero la madre y el hermano Tyler la motivan y toma la decisión de ingresar a la Universidad; la disfuncionalidad familiar hará lo imposible para que eso no suceda (privarle de recursos).
El libro de Tara Westover, en cada capítulo nos enseña y nos invita a través de la historia de la autora, a reflexionar la manera en la cual concebimos a nuestras familias a temprana edad, nos invita a través de esa reflexión a transformarnos a medida vamos creciendo, nos ayuda a desarrollar nuestra capacidad, pensamiento crítico y el poder de discernir que está bien y que no, romper paradigmas y ¿porque no?, nos invita a alejarnos de todo aquello que nos hace daño, y que no queremos soltar por miedo, este libro y cada letra en él, nos enseña el valor e importancia del saber dejar ir, emprender nuestro camino y construir nuestro destino.
Así como nos enseña a construir nuestro destino, así también se nos muestra tal como ella es, una persona que vivió su adolescencia rodeada de una cultura machista, rodeada de personas con grandes rasgos de trastornos de personalidad, ella misma experimento grandes cambios físicos y hormonales en los cuales ella desconoce su propio cuerpo, situación que nadie de los que leemos este libro hemos estado exentos de vivir y experimentar.
Todo el recorrido de nuestra vida personal, hace que en algún momento exista una conexión con la autora con aquellos traumas de Tara, con aquellas vivencias y acercamiento con la naturaleza, con los animales, con los miembros de una familia, que, aunque fragmentada, pero una familia al fin.
Hemos descrito los pasos que Tara, con detalle, desarrolla respecto al funcionamiento de su familia, analizados los complejos que la familia de la autora presenta, los cuales generan un condicionamiento respecto a la personalidad de cada uno de los miembros que la conforman, a tal punto, en los presentes capítulos, se vislumbra la sublimación del vínculo doméstico que surge de la independencia de algunos de los personajes respecto a la familia de Tara, mientras tanto se evidencia un retorno de algunos otros a la seguridad de la economía familia como lo expresa (Lacan 1978).
Los patrones de crianza de los padres de Tara, y de estos mismos con sus padres, “actitudes y comportamientos” (Cuervo Martínez 2010) están latentes, al punto de desarrollar patrones que encaminan la personalidad, que los hijos de esta familia presentan a la hora de afrontar la realidad, inculcando una serie de valores que menoscaban la seguridad con la que se desenvuelven y sin embargo surgen modos de adopción a tales pautas de comportamiento, en el caso de Tara una adolescente tímida, con un plan de vida impuesto, Tyler por su parte encaminado a la superación, Shawn quien hace uso de la agresión como forma de interponer su presencia ante el mundo, entre otras circunstancias, vemos como han tenido su incidencia, puesto que queda en evidencia que corresponden a un modelo de familia autoritario y no democrático.
La violencia generalizada, la falta de respuesta que presenta esta familia para superar los obstáculos en su diario vivir, constituye un desbalance entre fuerzas negativas y positivas como lo menciona (Martínez Navarro s.f.) al citar a Jackson, el “proceso de acciones y reacciones llamado dinámica familia […]” nos lleva a concluir que es una familia disfuncional, en la cual cada miembro no cumple su rol, en específico los miembros con autoridad, siendo padres y por ende encargados de fortalecer la relaciones afectivas de sus hijos, no respondiendo con ello a sus necesidades, si no a su propio sistema, autoritario, menoscabando el papel de la mujer en el hogar, y en síntesis a la pequeña adolescente, llena de miedos y frustraciones, complejos y cambios biológicos, todo ello al calor de la disfunción que su familia presenta.
Bibliografía
Cuervo Martínez, Ángela. «Pautas de crianza y desarrollo socioafectivo en la infancia.» Diversitas: Perspectivas en Psicología (Universidad Santo Tomás), enero-junio 2010: 111-121.
Lacan, Jacques. La familia. Barcelona / Buenos Aires: Argonauta, 1978.
Martínez Navarro, María del Pilar. Funcionalidad y Disfuncionalidad de la Familia. México DF: UNAM, s.f.
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