Grupo 1, Ensayo 3


 Grupo 1, conformado por:
- Maria Magdalena Solórzano Erazo
- Raúl Alberto Taura
- Emerson Napoleon Jarquin Chinchilla
- Eduardo Abullarade
- Marta Lidia Garay de Cienfuegos


DESARROLLO EVOLUTIVO DE LA NIÑEZ Y ADOLESCENCIA


Para comprender el desarrollo evolutivo, es preciso hablar de la "teoría constructivista de Jean Piaget y su significado para la pedagogía contemporánea", quien considero que el desarrollo cognoscitivo es un proceso continuo en el cual la construcción de los esquemas mentales es elaborada a partir de los esquemas de la niñez, en un proceso de reconstrucción constante. Se cree que los niños y niñas construyen una comprensión del mundo que les rodea distinta a las personas adultas y que en la niñez experimentan discrepancias entre lo que saben y lo que descubren en su entorno. 

Según Jean Piaget, los niños y niñas desde su nacimiento hasta los doce años de edad pasan por  varias etapas, la primaria es conocida por “sensoriomotora”, que va de los cero a los dos años de edad, en la cual aprenden a interactuar por medio relaciones interpersonales que son el eje central del desarrollo infantil, ya que aprenden de los adultos, de sus habilidades, de las emociones y del entorno social; de los dos a siete años de edad ya se encuentran en la segunda etapa conocida por “preoperacional”, el niño o niña es intuitivito, ya puede usar símbolos y palabras para pensar pero aún es limitado por la rigidez del egocentrismo de su edad; por consiguiente aparece la tercera etapa “Operaciones concretas” acá el niño y niña se encuentra en las edad de siete a once años, aprende las operaciones lógicas, su pensamiento está ligado a los fenómenos y objetos del mundo real, mientras que en la cuarta etapa “Operaciones formales”, es cuanto ya tiene once y doce años de edad, aprenden sistemas abstractos del pensamiento que les permite usar la lógica proporcional, el razonamiento científico y el razonamiento proporcional.

Uno de los periodos en el que los niños y niñas experimentan mas cambios, tanto físicos como psicológicos es durante su paso a la adolescencia, en la cual se pueden notar cambios físicos que aparecen repentinamente, se da el llamado "estirón" (crecimiento acelerado), mismo que está a la vista de todos, aquí se presentan algunos signos propios de la pubertad, siendo más evidentes en el caso de las niñas quienes  empiezan ese cambio entre los 8 y 13 años de edad. Ademas de los cambios físicos, las modificaciones psicológicas comienzan a ser  evidentes: tienden a ser más independientes en el aseo propio, en las tareas, adquieren el sentido de responsabilidad y colaboración; hay unas niñas con más desarrollo físicos que otras lo cual tendrá lugar por la herencia genética, mientras que otras comienzan a tener más ideas abstractas no solo en casos que puedan observar sino que aprenden a planificar y organizar mejor sus ideas, les gusta elegir el vestuario, mantenerse limpias y ordenadas y ya son capaces de elegir los lugares de distracción o recreación, a clasificar a sus amigas y amigos de su entorno social, van dejando los juegos característicos de la niñez y se inclinan más por pasar tiempo en juegos electrónicos, a incrementar la socialización y ha adquirir responsabilidades en el hogar, ayudarle a mamá en las tareas de cocina,  y en algunas ocasiones al trabajo independiente, a pensar y organizar como persona adulta.

Es así que la evolución del desarrollo de los niños y niñas es aprender de las personas que les rodea especialmente de sus padres, y que en su búsqueda de identidad imitan las referencias adultas que admiran. 

Toda esta conducta y relatos pueden analizarse a la luz del Desarrollo Evolutivo de la niñez y adolescencia y Desarrollo de la Personalidad. La Ley LEPINA establece que las niñas, niños y adolescentes tienen el derecho al libre y pleno desarrollo de su personalidad, sin más limitaciones que las establecidas en las leyes. La familia debe ser tomada en cuenta como la principal responsable de asegurar a la niñez y adolescencia el ejercicio y disfrute pleno de sus derechos, el papel de la familia es fundamental en el desarrollo de la personalidad de las niñas, niños y adolescentes y es a la vez constructora de la protección. Existe una serie de derechos de la niñez, los cuales son llamados Derechos al Desarrollo, los cuales están encaminados a proteger y garantizar a los niños, niñas y adolescentes el libre y pleno desarrollo de su personalidad acorde a su edad, pero no son solo éstos los derechos a favor de ellos, sino también existe una serie de derechos debidamente conformados en la Legislación Salvadoreña, tales como los derechos a la educación, cultura, de participación, supervivencia y protección. 

En El Salvador, se ha desarrollado el Sistema Nacional de Protección Integral de la Niñez y de la Adolescencia, el cual utiliza dos mecanismos: uno Administrativo y otro Judicial. Este sistema es definido como el conjunto coordinado de órganos, entidades o instituciones públicas o privadas, cuyas políticas, planes y programas tienen como objetivo primordial garantizar el goce de los derechos de la niñez y adolescencia. Este Sistema Nacional de Protección Integral está integrado por una serie de Instituciones del Estado, tales como el Consejo Nacional de la Niñez y Adolescencia, Comités Locales de Derechos de la Niñez y Adolescencia, Juntas de Protección de la Niñez y Adolescencia, Asociaciones de Promoción y Asistencia, Instituto Salvadoreño para el Desarrollo Integral de la Niñez y Adolescencia, Órgano Judicial, Procuraduría General de la República, Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos y los Miembros de la Red de Atención Compartida.     

No se puede negar que el desarrollo evolutivo de la niñez y adolescencia tiene implícito, también, el ejercicio de algún trabajo o actividad remunerada, el cual deriva precisamente de aquella idea o deseo de los adolescentes de empezar a desarrollarse de forma individual, a independizarse de sus padres o simplemente al deseo de obtener ingresos económicos para sus fines personales. Ante este escenario, no se debe olvidar que el trabajo forzado de la niñez está estrictamente prohibido, pues contrasta con el hecho que los niños, niñas y adolescentes deben gozar de todos los derechos y que son sus padres, guardadores o tutores quienes están en la obligación, no solo natural sino legal, de proporcionarles todo lo necesario para su desarrollo biopsicosocial. Sin embargo, la Legislación Salvadoreña regula casos especiales en los que se permite el trabajo a los niños, niñas y adolescentes, siendo que, la edad mínima la fijan en catorce años, con la salvedad que se garantice el respeto de sus derechos y no se perjudique el acceso y derecho a la educación de forma simultánea. Se dice que los adolescentes que trabajen disfrutarán de todos los derechos, beneficios y remuneraciones que les corresponden con ocasión de la relación de trabajo, según lo establecido en la Ley LEPINA y el Código de Trabajo, siendo el Estado quien debe garantizar que los adolescentes que laboren lo hagan en condiciones de un trabajo decente.  

No se debe olvidar que los niños, niñas y adolescentes no deben ser sometidos a trabajos inadecuados para su edad y fuerza física, asimismo, se debe atender a parámetros de su desarrollo evolutivo para asignarles tareas o labores donde se necesite un alto grado de responsabilidad y desempeño, siendo siempre el adulto el principal responsable. 

El desarrollo evolutivo de los niños, niñas y adolescentes es fundamental ya que constituye las bases para formar personas con valores, compromisos y convicciones, que sumado a la responsabilidad y deseo de superación sean el fermento de una nueva y mejorada sociedad.

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