¿Tenemos derechos a la Educación o es una Necesidad para la humanidad?, cuantos creemos que tenemos derecho a una educación porque solo así podremos desarrollarnos plenamente en una cultura o sociedad, la persona entre más educación adquiere más oportunidades de trabajo, de superación personal puede alcanzar. Tener una educación, te abre la mente a conocer un mundo diferente, el saber te hace independiente en relación a la economía y a ser una persona social, donde nadie te puede engañar, donde lo que sueñas lo puedes cumplir, pareciendo que la “educación” es una “necesidad” que tenemos, a partir de que adquirimos conocimientos dejamos los instintos y entramos en contacto con los complejos[1], pero lastimosamente aun en la actualidad, la educación sigue siendo en algunas ocasiones negada o de difícil acceso para muchas personas en diferentes partes del mundo por cuestiones: culturales, económicas, religiosas etc., que hacen que el hombre no optimice su conocimiento.
Muchas de las luchas sociales a lo largo de la historia han conquistados derechos y han contribuido a que, la mayoría de países adopte en sus legislaciones los derechos que todo niño, niña y adolescente deben tener, entre ellos: un derecho a la Educación desde el inicio de su formación y que los Estados deben garantizarla. En los primeros años escolares en la mayoría de países es gratuita, con la finalidad que todos podamos tener Educación, es decir, formación académica desde los inicios, pero también podemos ver que a lo largo de la historia el tema de la Educación dejo de ser un privilegio y se convirtió en una Necesidad Humana por que el hombre y la sociedad han ido cambiando constantemente y ha ido necesitando formación académica para interactuar dentro de la sociedad.
Al leer la historia biográfica de Tara Westover, en su libro Una Educación[2] nos atrae desde los primeros capítulos porque pareciere que no estuviéramos en la misma era de tiempo pues, como hemos planteado anteriormente, el derecho a la Educación ha sido ganado en las luchas sociales que anteceden a nuestra era, pero la autora nos narra cómo ha sido su vida y nos sorprende saber que en una estructura familiar, donde un padre es quien dirige la misma y como autoridad del seno familiar, imperiosamente niega a sus hijos un derecho primordial que es tener una educación, una formación académica y tratando de llenar el vació que generan las dudas que todo niño o niña y adolescente que interacciona en el mundo, quiere saber y conocer cómo y cuándo es que las cosas se han creado o se han formado en el mundo exterior, o al interactuar con otras personas que si han tenido educación y que conocen o saben en base a los que se les ha enseñado, su padre les impone una creencia religiosa y política que los aleja de la realidad y los aísla encerrándolos en un mundo distinto al que realmente pertenecen.
En este sentido, aparte de que se le viola un derecho a la autora, que su padre y madre no lo visualizan de esa manera y hasta la misma autora lo vive con normalidad pues es lo que le impusieron desde sus inicios sus padres, le nace a ella una necesidad por aprender, por estudiar, por conocer, por ir mas allá de lo que ella misma cree o ha conocido y hace el mayor esfuerzo por equiparar los débiles aprendizajes obtenidos al interior de su familia y se aventura en un mundo nuevo que es una Formación Académica distinta a la que conoce, yendo en contra de las creencias culturales, sociales y espirituales de su mismo padre y madre, quienes le han negado algo que por derecho le corresponde, es por ello, que analizando este punto específico la joven Tara llega a incorporarse a un sistema educativo que va más allá de su capacidad académica y hace un esfuerzo enorme por querer aprender se encuentra en una posición de desventaja en comparación con niñas de su edad que si han llevado una educación, puesto que, lo que a ella le han enseñado o lo que la misma ha podido aprender difiere totalmente con lo que se le presenta en la Universidad, pero con un propósito firme y a veces con fortuna logra alcanzar un nivel que la puede igualar a sus semejantes, pero entra en una disyuntiva existencial y es que cuando no has aprendido desde la infancia, cualquier evento nuevo hace dudar y la lleva al punto de no saber si es correcto o no lo que recién está intentado y es porque lo nuevo también hace que comparemos lo que ya tenemos por establecido.
Analizando esta vida de la familia de Tara, sería fácil decir que sus padres no tuvieran amor por ella o no están interesados en que sus hijos obtuvieran el óptimo desarrollo en una sociedad, creeríamos que es crueldad o que la familia es una familia disfuncional y en parte podríamos aceptar la idea que la familia de Tara, es una familia disfuncional aunque esta estructurada con padre madre e hijos y cada uno tiene roles impuestos que aunque nos les guste tienen que cumplirlos y hace que la dinámica de la familia sea equilibrada pero no podemos asegurar que la misma sea funcional como nos los explica: María del Pilar Martínez Navarro, cuando nos dice que aquellas familias “La manera de pensar, sentir, actuar y presentarse ante los otros, que cada miembro de la familia tiene, producirá acercamiento o alejamiento ” [3]. En este sentido con el análisis del libro “Una Educación”[4] vemos que la familia se van alejando sus miembros y se inicia una desintegración hay ocultamiento de frustraciones produciendo aumento de tensiones que en muchos caso con sus hermanos llega hasta la explosión por el carácter irreverente del padre.
A priori y con ánimos de juzgar, diríamos entonces que no existe afecto por parte del padre a sus hijos, porque les niega los derechos fundamentales a los mismos como lo son: Educación, Salud, Libertad de Religión, entre otros; este podría ser otro tema de análisis, pero lo que tratamos de analizar en este momento es como llegamos a la idea de que por más que se nos niegue el derecho a la Educación, vemos que existe una necesidad de la misma que no es un deseo, privilegio o algo que se nos pueda dar por méritos o por que no estemos en una familia funcional en todos los sentidos o porque nos tienen afecto nos regalan la Educación. Entonces, podemos arribar a la conclusión, que cuando nos surge la necesidad de aprender y conocer por lo más insignificante que parezca un determinado objeto, cosa, conocimiento, teoría o investigación, tenemos que estudiar, aprender, saber de dónde proviene, entender por qué se ha dado ese resultado. En fin, tenemos que esforzarnos, dar nuestro máximo esfuerzo y aferrarnos a la idea que siempre podemos obtener más conocimientos y aunque encontraremos dificultades en el camino hacia “La Educación”, recordemos lo que en un inicio planteamos: La educación ha surgido de luchas y son derechos que se han conquistado por la necesidad que de la misma ha existido para la evolución y desarrollo del hombre en el devenir del tiempo.
Bibliografía
Lacan, Jacqes. La familia. Buenos Aires: Argonauta, 1978.
Martínez Navarro, María del Pilar. Funcionalidad y Disfuncionalidad de la Familia. México: Universidad Nacional Autónoma de México, 2019.
Westover, Tara. Una Educación. Nueva York: Leddy, 2018.
[1]Jacqes Lacan, La Familia (Barcelona: Buenos Aires, 1978), 33-43.
[2] Tara Westover, Una Educación (Estados Unidos: Nueva York, 2018), 143-183.
[3]María del Pilar Martínez Navarro, «Funcionalidad y Disfuncionalidad de la Familia», Universidad Nacional Autónoma de México. Instituto de Investigaciones Jurídicas (2019): 319-325.
[4]Tara Westover, Una Educación (Estados Unidos: Nueva York, 2018), 143-183.
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